Nada ni nadie va a detener la Transformación: Sheinbaum
*La presidenta de la república, convocó a que a partir de la próxima semana se realicen asambleas en todas las plazas públicas del país para informar que la patria no se vende, sino que se le ama y se le defiende. Afirmó que en México gobierna el pueblo.
Por: Arcelia García Ortega
Tepic, Nayarit.- Domingo 31 de mayo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rindió este domingo su segundo informe de gobierno. De manera simultánea, en las 32 entidades del país se realizaron concentraciones ciudadanas en plazas públicas para escuchar el mensaje de la mandataria y expresar su respaldo a las acciones emprendidas por su administración.
Pidió un voto de paciencia, expresó que se ha conducido con honradez porque el dinero público es dinero del pueblo y no patrimonio de los gobernantes. Los salarios de los servidores públicos del más alto nivel no han aumentado; se redujo el gasto corriente en un 10%; se incrementó la recaudación en 4.8 por ciento en términos reales sin aumentar impuestos. No se ha adquirido vehículos lujosos o excentricidades, y todos los servidores públicos deben conducirse con probidad y decencia, no debe haber espacio para la corrupción, expresó la presidenta.
Mencionó que camina con el pueblo, escuchándolo, rindiéndole cuentas, y gobernándolo obedeciéndolo. “No llegamos al gobierno para servirnos, llegamos para poner el poder al servicio del pueblo y de la nación, ya no hay pensiones millonarias, contratos leoninos, derroches ofensivos ni un gobierno dedicado a administrar privilegios, los recursos son sagrados porque pertenecen al pueblo, regresan convertidos en programas de bienestar, caminos, escuelas, hospitales, viviendas, infraestructura y obra pública”.
Se terminó un régimen que gobernaba para las oligarquías, y por más que los adversarios añoren los tiempos de ellos privilegios, ¡esos no van a regresar!, externó la presidenta de manera contundente.
Aseguró que México tiene hoy un gobierno honesto, cercano y comprometido con el bienestar y la dignidad del pueblo.
Puntualizó que durante el sexenio de Fox, se vivió la cruel represión de los pobladores de San Salvador Atenco, la brutal agresión a los maestros de Oaxaca, y por si fuera poco, encabezó el desafuero en contra de Andrés Manuel López Obrador, y su obra cumbre fue el fraude electoral del 2006 que llevó a la presidencia al espurio de Felipe Calderón, que llenó el país de sangre y muerte con la fallida guerra contra el narco, en la que la alianza con un cártel de la droga fue demostrada con creces. ¡Ese fue el narcogobierno!, recalcó Claudia.
Llamó hipócritas a los conservadores. Citó que la política económica era dictada desde el exterior. Además, permitieron la injerencia del gobierno de los Estados Unidos en una buena parte de las decisiones de la vida pública de México.
Destacó lo siguiente de los gobiernos neoliberales:
Recordemos, por ejemplo, que en las memorias de Labastida se confiesa que Ernesto Zedillo pactó en Estados Unidos la salida del PRI y la llegada del PAN a la presidencia a cambio del préstamo de 40 mil millones de dólares para atender la crisis que ellos mismos provocaron.
Con Calderón, la guerra contra el narco fue planeada desde el exterior y las agencias estadounidenses tenían la puerta abierta, planeaban y operaban en territorio.
No olvidemos el pacto del operativo Rápido y Furioso que permitió la entrada de miles de armas de alto poder con el pretexto de localizar a los grupos delictivos y que acabaron con la pérdida de vidas de estadounidenses y de mexicanos.
Por otro lado, expresó que las comisiones de las Afores han ido disminuyendo cada año.
Se creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar para mejorar el monto de retiro de los trabajadores.
Las y los trabajadores de aplicaciones ya cuentan con Seguro Social. Y este mes, por primera vez, recibieron reparto de utilidades, con la legislación más avanzada del mundo en esta nueva forma de empleo.
En otra parte de su discurso, expresó que cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no; cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera; cuando se normaliza la idea de “que otro país puede intervenir en asuntos que solo le corresponden a los mexicanos”, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia.
Y México, que se oiga claro y que se oiga fuerte: ¡no acepta injerencias! ¡Somos un país libre, independiente y soberano!
Manifestó que debe quedar muy claro, que México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos, porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones. Ese es el principio constitucional de la no intervención.
Porque la historia de México nos ha enseñado que ningún pueblo conserva su libertad si permite que intereses extranjeros decidan sobre su destino.
Lo más lamentable, subrayó, es la actitud de una parte de la derecha mexicana: una derecha entreguista, dispuesta a celebrar e incluso promover las presiones de políticos extranjeros.
Una derecha que llega al extremo de invitar a representantes de la ultraderecha española para rendir homenaje a Hernán Cortés.
Políticos y comentaristas que viajan al extranjero para hablar mal de México; que, desde aquí, solicitan intervención externa; que abren las puertas a agencias extranjeras con tal de recuperar los privilegios que perdieron cuando el pueblo decidió cambiar el rumbo de la nación.
Por último recalcó: “Y por eso lo decimos con firmeza: ni los corruptos de antes que quieren regresar al poder, ni quienes pretenden utilizar al movimiento de Transformación para proteger intereses personales, ni ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación, van a doblegar la dignidad del pueblo de México.
Por eso, les pregunto:
¿Quién decide en México: las agencias extranjeras o el pueblo?”.
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